Guía (gastronómica) para sobrevivir a una resaca infernal

Anonim

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Y es que, como afirma Finesse, “durante muchos siglos, el beber fue el acto cotidiano, prosaico: hasta el siglo XX, la humanidad bebía como medio de salud pública. Desde el Fausto de Goethe hasta las cantatas de Bach, pasando por la poesía de Schiller, cualquier contribución a la cultura occidental se hizo bajo el consumo diario y regular de alcohol. El alcohol como bactericida y desinfectante, como elemento cotidiano. Por el contrario, el siglo XXI es del alcohol bien como lujo, bien como droga escapista: desde la simbología del éxito al borrachera botellonero de la juventud sin futuro. Entre medios, el alcohol como civilización: como ocio, como cultura, como filosofía de vida. Lo que nosotros reivindicamos ".
No obstante, toda guerra tiene sus bajas como toda amante guarda en algún cajón sus bragas de diario. Ah, esta es la vida. En nuestro caso (bebedores sin remedio) la letra pequeña del Contrato se llama resaca . Inevitablemente (culpa del alcohol barato, los nervios ante a cita o el postureo fucker en una cena de empresa) hemos de enfrentarnos a esa cosa horrible, injusta (bueno, un poco justo sí es) y tan de púber de provincias llamada resaca.

¿Soluciones? Pueden comprar este bonito libro de Milton Crawford (imprescindibles las pruebas de agudeza visual), pueden cursar los desayunos depurativos de El Comidista o pueden imprimir esta (innecesaria) guía y pegarla en la nevera al lado del imán del Canepizza y las vacaciones . Veamos qué podemos hacer:

Marriage a la Mode: The Tete a Tete by William Hogarth

Resaca, desde siempre © Corbis

1) ZUMO DE NARANJA NATURAL
El clásico de los clásicos: ibuprofeno y zumo de naranja. La vitamina C y la fructosa ayudan al hígado a descomponer el alcohol y el antiinflamatorio hace que el parqué del suelo parezca (un poco) madera estable y no la cubierta de un velero con tres enanos, dos gallinas y el fantasma de Espartaco Santoni pinchando batucada .

2) SER A HOMBRE

O una mujer, vaya. Ser hombre, no lloriquear y pasar el trago (nunca mejor dicho) en silencio y guardar la compostura lo más dignamente posible. Es decir, el método Tom Hardy, el método Ava Gardner, el método Denzel Washington o el método Lara Croft. Demonios, ya entienden: joderse.
3) CAFÉ (NUNCA) AGUA (SIEMPRE)
Sé que la segunda maldita cosa (hola, Sasha) que más apetece en el mundo tras una resaca es une café "negro como el demonio, caliente como el infierno, puro como un ángel y dulce como el amor" (Tayllerand). Que digo uno, cien, mil cafés calentitos y acurrucados en el sofá bajo la manta, los gatos y en la tele Megaconstrucciones a todo trapo. Pero no, lo siento. La cafetería solo te deshidratará más y lo que necesitas ahora es justo lo contrario: litros de agua.

4) DOCTOR BACTERIO
Acudamos a la ciencia, pues. Los malasañeros adoptaron Resalim (piña, alcachofa, grosella negra y arándano) desde que tengo uso de razón, los más nerds se pasaron a las tabletas Blowfish y los adictos a esas joyas televisivas llamadas Hombres y Mujeres y Viceversa o Gandia Shore optan porlev guantera del Toyota Celica la solución-cubata-boom: Killer Alcohol . Su objetivo va más allá de paliar la resaca: evadir los controles de alcoholemia reduciendo la tasa de alcohol en sangre. Ya vie, la mente de Ylenia, siempre un par de pasos por delante.

RESACON EN LAS VEGAS

Elige tu bebida con mucho cuidado … © Alamy

5) WHISKY
Es usted un titán. Un héroe Un tipo no está para bromas ni zumitos de naranja. Bueno, adelante pues: Coltrane, vaso ancho, un par de hielos (H2O, recuerden), un sofá Chester, el móvil en silencio (resaca y Whatsapp, mala combinación) y un libro whisky. Muy recomendable: uno ahumado (Lagavulin), uno fuerte (Talisker) y uno delicado (Cragganmore). Nenazas, segunda puerta a la izquierda.
6) SANGRE MARÍA
Uno de mis remedios de cabecera. Por clase, por conciencia cuando lo pides ("Un bloody mary, por favor") y porque narices, está rematadamente bueno. El cóctel de los aeropuertos y las treintañeras lo creado Fernand Petiot en el bar Nueva York de París y está bien (o eso dice la National Headache Foundation) gracias a que el zumo de tomate contiene fructosa y vitamina B6. Apesta Vale.
7) DE BRUNCH
Es decir, compartimentar la penitencia. Eso sí, nunca, nunca, nunca acudan de resaca un brunch con alguien que no comparta nuestro (lamentable) estado. Ya tenemos bastante con lo nuestro como para además sufrir los consejitos del corredor de turno. Miren, no.
En Madrid recomiendo el café Oliver, en Barcelona Picnic y en Valencia los imprescindibles calamares y el Dry Martini perfecto del Aquarium. De diez.
8) DE PERDIDO AL RÍO
Seguir con la juerga, llamar tiene un amigo, pedir otra ronda. Es decir, el metodo Dean Martin: "Permanezcan borrachos". Hay tanto mañana de la resaca.
Salud.

RESACON EN LAS VEGAS

Nunca acudan de resaca en un brunch con alguien que no comparta nuestro estado (lamentable) © Alamy